Esta es, con diferencia, la pregunta que más veces nos hacen: "Mi coche funciona perfectamente, no he tenido ninguna avería. ¿Puedo reclamar igualmente?" La respuesta es sí, de forma rotunda y sin matices. Y en este artículo te explicamos por qué, con el fundamento legal detrás de cada argumento, para que lo entiendas sin necesidad de ser abogado.
El error de pensar que solo se reclama si hay avería
Mucha gente asume que para reclamar por un producto defectuoso hay que esperar a que falle. Esta idea viene de la experiencia con las garantías comerciales: si el coche se estropea dentro del periodo de garantía, el taller lo repara sin coste. Pero la reclamación por vicios ocultos y por responsabilidad del fabricante es un mecanismo diferente, más amplio y más favorable para el consumidor.
El defecto del motor PureTech no es una posibilidad futura: ya existe hoy, en tu motor, aunque no haya dado síntomas todavía. Es un defecto de fabricación documentado, conocido y acreditado. Tu motor tiene ese defecto aunque funcione. Y ese defecto tiene consecuencias económicas reales para ti ahora mismo, incluso si el coche no se ha averiado nunca.
El perjuicio económico que sufres aunque no lo notes
Cuando compraste tu coche, pagaste el precio de un vehículo en perfectas condiciones, con un motor de plena calidad y vida útil. Lo que en realidad obtuviste fue un vehículo con un motor que tiene un defecto de fabricación conocido. Esa diferencia —entre lo que pagaste y lo que realmente recibiste— es un perjuicio económico real.
La consecuencia más visible de este perjuicio aparece cuando intentas vender el coche. Los compradores de segunda mano conocen el problema del PureTech (o sus asesores se lo advierten) y ofrecen menos dinero. Muchos propietarios han constatado que sus coches se han depreciado considerablemente más de lo normal, precisamente por el efecto reputacional del defecto documentado del PureTech. Esa depreciación adicional te corresponde a ti como perjudicado.
Ejemplo real: Una propietaria de un Peugeot 2008 del año 2018 puso su coche a la venta en 2024. Los compradores interesados hacían siempre la misma pregunta: "¿Es el motor PureTech?" Cuando confirmaba que sí, las ofertas bajaban entre 1.500 y 2.500 euros respecto al precio de mercado de un vehículo equivalente sin ese motor. Reclamó esa pérdida de valor y recuperó 1.800 euros, sin haber tenido nunca ninguna avería.
El fundamento legal: vicios ocultos y responsabilidad del fabricante
La reclamación sin avería previa se sustenta sobre dos pilares del derecho español y europeo de consumidores:
- Vicios ocultos (Art. 1484 del Código Civil): el vendedor responde cuando la cosa vendida tiene "vicios o defectos ocultos que la hicieren impropia para el uso a que se la destina". El defecto del PureTech es precisamente esto: un defecto no visible al comprador que reduce la idoneidad del motor para su uso normal. El hecho de que no haya "explotado" todavía no elimina el defecto ni la responsabilidad.
- Conformidad del contrato (Ley General para la Defensa de los Consumidores, RDL 1/2007): el bien vendido debe ajustarse a lo ofertado y a las expectativas legítimas del consumidor. Un motor que tiene un defecto de fabricación documentado no cumple con las características que razonablemente se esperan de un motor nuevo.
- Responsabilidad del fabricante por productos defectuosos (Directiva 85/374/CEE, transpuesta a la LGDCU): el fabricante responde por los daños causados por defectos de sus productos, incluyendo el perjuicio económico derivado de la pérdida de valor.
¿Qué necesito para reclamar sin averías?
La documentación mínima necesaria es sorprendentemente sencilla. No necesitas facturas de reparación porque no ha habido reparaciones. Lo que necesitas es:
- El contrato de compraventa del vehículo (o la factura de compra)
- La ficha técnica del vehículo que acredite que el motor es el 1.2 PureTech
- Datos de identificación del propietario
- En algunos casos, valoraciones de mercado que reflejen la pérdida de valor
Nosotros nos encargamos de obtener y preparar toda la documentación técnica que acredite el defecto. El propietario solo necesita aportarnos los datos del vehículo y firmar digitalmente los escritos que preparamos.
¿Y si ya vendí el coche?
Tampoco es obstáculo. Si vendiste el vehículo a menor precio del que esperabas, en parte por el efecto del defecto PureTech, puedes reclamar la diferencia entre el precio justo y el precio que obtuviste. La reclamación se dirige al fabricante por el perjuicio que ya sufriste en el momento de la venta.
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