Antes de reclamar, casi todo el mundo pasa por la misma fase: la de dar vueltas a las mismas preguntas sin encontrar respuestas claras. ¿Y si me meto en algo complicado? ¿Y si al final me cuestan más los abogados que lo que recupero? ¿Vale la pena? Este artículo recoge las ocho preguntas que más nos llegan — y que yo mismo me hice — con las respuestas más honestas que puedo darte.
"¿Y si me meten en un lío legal?"
Esta es la primera y la más irracional — aunque lo entiendo perfectamente. La idea de "meter en un juicio" a una empresa grande genera una ansiedad desproporcionada respecto a lo que el proceso implica en realidad. En la fase extrajudicial, que es por donde empieza todo, no hay ningún juzgado, ninguna citación y ninguna comparecencia. Es una reclamación escrita entre partes. Incluso si llegara a juicio — que en muchos casos no llega —, tú no tendrías que ir a ningún sitio ni enfrentarte a nadie en persona. El abogado lo gestiona todo.
"¿Cuánto me van a cobrar?"
Si trabajas con un especialista en reclamaciones del PureTech que opera bajo el modelo de honorarios contingentes — que es el estándar en este sector —, la respuesta es: nada si no ganas. Si ganas, un porcentaje del importe recuperado que se acuerda al inicio y que suele rondar entre el 20 y el 30 por ciento. Eso significa que si recuperas 2.000 euros, el abogado se lleva entre 400 y 600 euros y tú te quedas entre 1.400 y 1.600 euros netos. Sin sorpresas, sin facturas por trabajo no completado.
"¿Tengo que ir a algún sitio?"
No. Todo el proceso inicial — la consulta, la aportación de documentación, la firma del mandato — se hace por canales digitales o por correo. No hay que desplazarse al despacho de ningún abogado, no hay que ir a ninguna oficina de Stellantis. Si el caso llega a juicio oral — lo que ocurre en una minoría de casos —, en algunos procedimientos sí puede ser necesaria una comparecencia, pero es algo que se programa con mucha antelación y que el abogado te explicará en detalle si llegara a darse.
"¿Qué pasa con mi relación con el concesionario?"
La reclamación se dirige contra Stellantis como fabricante, no contra el concesionario donde compraste el coche. Técnicamente, el concesionario es un distribuidor independiente — aunque trabaje bajo la marca —, y no es la parte demandada en este tipo de procedimientos. En la práctica, eso significa que la mayoría de personas siguen llevando el coche al mismo taller oficial sin ningún problema. La reclamación no afecta a esa relación de servicio.
Una aclaración importante: Si ya vendiste el coche, igualmente puedes reclamar. La reclamación no requiere que seas el propietario actual del vehículo — lo que importa es que fuiste propietario durante el período en que sufriste el perjuicio. La venta no extingue ese derecho.
"¿Y si ya vendí el coche?"
Puedes reclamar igualmente. Lo que estás reclamando no es "arreglen mi coche" — es la compensación por el perjuicio económico que sufriste mientras lo tenías: las reparaciones que pagaste, el aceite que compraste, y la depreciación adicional que sufrió el vehículo al venderlo por tener un motor con un defecto conocido. Ese perjuicio ya ocurrió y no desaparece porque hayas vendido el coche.
"¿Cuánto tiempo me va a quitar esto?"
Mucho menos de lo que imaginas. La fase inicial — reunir la documentación y rellenar el formulario — lleva entre veinte minutos y un par de horas, dependiendo de cuánto tengas organizado. Después de eso, prácticamente nada. El abogado lleva el expediente y te avisa cuando hay algo que requiere tu atención, que normalmente es firmar un acuerdo o revisar una propuesta. No vas a estar pendiente del teléfono durante meses.
"¿Vale la pena si solo reclamo 1.000 euros?"
Depende. Si trabajas con un abogado de honorarios contingentes y el importe es 1.000 euros, después de su porcentaje te quedarían entre 700 y 800 euros netos — y habrías recuperado algo que de otra forma simplemente habrías perdido. Si eso te parece poco, puedes reclamar por tu cuenta de forma extrajudicial, que no tiene coste directo. Pero también hay que ser honesto: si el importe potencial es muy bajo y el proceso se complica, el cálculo puede no ser favorable. En la consulta inicial te damos esa valoración honesta.
"¿Qué pasa si pierdo?"
En la fase extrajudicial, perder significa que Stellantis rechaza la reclamación y tú no recibes nada. No pierdes nada que tuvieras — simplemente no ganas lo que esperabas. Si el caso llega a juicio y el juicio se pierde, en teoría podrías ser condenado a pagar las costas de la parte contraria, aunque en la práctica los jueces aplican criterios que moderan esa condena cuando la reclamación tiene fundamento objetivo. Es algo que el abogado evalúa antes de decidir si merece la pena ir a juicio.
Lo más importante es esto: el riesgo de reclamar es asimétrico. Si ganas, recuperas dinero. Si pierdes en extrajudicial, estás exactamente donde estabas antes. Las personas que se arrepienten de haber reclamado son muy pocas. Las que se arrepienten de no haberlo hecho, bastantes más.
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